martes, 1 de junio de 2010

Las ruinas circulares: Simbología, magia y mitología


Cosmogonía nórdica:



El universo, según la mitología nóridca, comenzó a base de los opuestos: el fuego y el hielo, mientras que la vida lo hizo de el Eitr (comparable con el Ichor de los dioses griegos, la Prana hindú, el ki, el maná, etc.), el fuego y los sueños.
Al comienzo existía La Nada, llamada Ginnungagap, pero una región de este vacío se enfrío y dio origen a la tierra del hielo: Nifelheim. Otra región, poseía grandes fuegos y estelas abrasadoras. Esta región es conocida como Muspelheim.
Eventualmente, ambos mundos se acercaron lo suficiente como para que el calor de Muspelheim hiciera que el hielo del Nifelheim se derritiera y liberara Eitr, la esencia de la vida. El hielo de Muspelheim, junto con una chispa divina de Muspelheim y la presencia de Eitr concibieron así a la primera forma de vida: Ymir, el gigante de hielo.
Un día, mientras Ymir dormía, soñó y de sus sueños nació su desendencia: los Jötunns (gigantes).


Un alto aquí.

El mito nóridco comienza justamente con los dos elementos con los que comienza el cuento de Borges: agua (el hombre atraviesa un río) y fuego (se encuentra con un templo devastado por las llamas). Nuestro mago desea, mediante sus sueños, crear a un hombre (como lo pudo hacer el gigante Ymir).


Retornemos al cuento nórdico:

De los gigantes nacerían los Ases (dioses supremos en la mitología nóridca, comparables a Los Olímpicos griegos) Odín, Vili y Vé. Estos se unieron para exterminar a su antepasado Ymir (¿No nos recuerda un poco a Cronos?) y de su cadáver crearon el mundo de los mortales: Midgard.
Un día, los tres hermanos encontraron dos árboles en una orilla y decidieron darles vida. Primero les dieron forma. Tras esto, los Ases prosiguieron de la siguiente manera: Odín les dio vida; Vili, inteligencia y movimiento y Vé, sentimientos.

Ahora, adelantemos cientos de hermosos cuentos y mitos hasta el momento final de la mitología nóridca: las fuerzas del mal se enfrentan a los Ases en la batalla final: el Ragnarök. En la guerra, tanto los dioses como sus enemigos caerán en combate y el gigante de fuego Surtr podrá, ahora sin ningún impedimento, incendiar el Yggdrasil, el Árbol del Mundo, Sostén de La Creación. Las llamas arrasarán los nueve mundos y todo ser vivo se extinguirá.


Y en el cuento de Borges...

El "mago" intenta diversas formas para dar vida a su "hijo", tres en total y cada una parece un equivalente a los "obsequios" que dieron Odín y sus hermanos a los humanos.
Primero, el mago trató de materializar a un espíritu en la tierra, para lo cual formó una "academia" en el plano astral. Su función aquí es la de un profesor, y su símil con el mito nórdico es el del regalo de Vili: la inteligencia.
Su segundo intento fue el de crear a un ser a partir de su sueño. Si bien logró de alguna manera darle vida (Odín), el ser carecía de mente, movimiento y sentimientos.
Su tercer intento y el fructífero es cuando reza a la estatua del dios de las ruinas. Echemos un vistazo al texto:
"La soñó viva, trémula: no era un atroz bastardo de tigre y potro, sino a la vez esas dos criaturas vehementes y también un toro, una rosa, una tempestad."
Vale la pena destacar aquí las palabras "vehemente", "rosa", "tempestad". ¿No da la sensación de estarse refiriendo a emociones y fuerzas del alma de los humanos (Vé)?.

Otro símil interesante es el del fuego. En la mitología nórdica, la vida nació del fuego (Muspelheim dio la chispa de la vida) y el Final de Todo se caracteriza por la incineración completa. En nuestro cuento, el hombre se encuentra con unas ruinas quemadas por el fuego en tiempos pasados y es el Dios Fuego quien le confiere la vida a su hijo. Al final, es inevitablemente una ciclidad de destrucción por fuego.

Y al final, como una tragedia griega, todo lo hecho para evitar un acontecimiento (borrar la memoria al fantasma) solo propició la consumación del inevitable destino.

Las ruinas circulares

De la mano de Jorge Luis Borges nos llega este cuento corto acerca de un hombre que intenta concebir a otro mediante sus sueños.
Si quieres leer el texto completo, puedes encontrarlo en el siguiente enlace:
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/borges/ruinas.htm

Pues bien, resumamos un poco la historia:

Un hombre arriva a la rivera de un río en una canoa y corre por la jungla hasta encontrar un antiguo templo que fue arrasado por el fuego y la jungla. El dios patrón del templo ha caído en el olvido, pues "ya no recibe el honor de los hombres". Tras dormir una siesta en el recinto, nuestro protagonista descrube que sus heridas han cicatrizado. Se convence a sí mismo que su objetivo debe ser dormir, y así lo hace. Al despertar, descubre que personas que deben merodear por los alrededores le han dejado agua y alimento.
El cuento se dilata con narraciones de cómo nuestro protagonista desea formar a un hombre a partir de sus sueños y sus (fallidos) intentos por crearlos. Finalmente, logra completar su misión. Manda a su "hijo" lejos, a otro templo como aquel en el que están ahora, todo esto antes de borrarle la memoria para que no supiera que, en realidad, era un fantasma. A nuestro protagonista (que recibe ahora el título de "mago") le llega la noticia de que un hombre, en un templo lejano, es inmune al fuego. Al poco tiempo, el fuego llega hasta el templo en el que él mismo se encuentra y el fuego empieza a consumir el recinto, sin embargo el fuego no es capaz de combustionarlo, y cae en la cuenta de que él mismo es un ser soñado.
A su vez, el hijo llegará a las ruinas circulares de la misma manera que lo hizo su progenitor y la historia se repeterirá infinitamente.

Ahora bien, lo interesante de esta historia es el simbolismo mágico y el símil que se puede hacer con la mitología nóridca...